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viernes, 16 de febrero de 2018

Ramas de un mismo árbol

Eduardo Beltrán García de Leaniz / Madrid


Mi relación con los árboles se debe a mis continuas incursiones en bicicleta cuando era adolescente por los pinares y bosques de Almazán y alrededores, en la más austera Meseta Castellana soriana, internándome y explorando esos paisajes que en esa época aún existían en todo su esplendor, sin que el progreso humano hubiera dejado todavía su huella.


Vastas extensiones de pinares, encinares, quejigos,... fueron los confidentes de mis sentimientos en aquellos años. Y mi bosque favorito, camino del Cubo de la Solana, era donde más solía perderme, y en donde siempre me reencontraba con mis bandadas de abejarucos, infinidad de mariposas multicolores revoloteando a mi alrededor, el chirriar desbordante de las cigarras en las copas de los pinos, o me cruzada con alguna pequeña manada de corzos que venían de abrevar en el río Duero.


Pero si había algo de lo que realmente no podía prescindir era, además de mis árboles, del aroma embriagador que invade todo el bosque. Esas fragancias a tomillo, pino, jara, espliego,... hierbas que bajos los efectos del calor del verano  hacen más intensos sus perfumes.

Una paz infinita, el silencio, el silbido del viento, descubrir en soledad, el aislamiento que te produce estar rodeado de miles de pilares arbóreos ( https://eduarlea.blogspot.com.es/2014/07/the-pillars-of-forest.html  ) que te rodean, el caos verde como lo llamaba John Fowles, las interrelación de las distintas formas de vida que pueblan el bosque. Siempre que paseaba por estos parajes  me daba cuenta de la grandeza e inmensidad de la Naturaleza, haciéndome ver que todo confluye a su alrededor y a su creación, y sigue todavía sobreviviendo a pesar de la actitud agresiva de nuestras sociedades humanas hacía ella.

Todo ello influyó poderosamente en mi forma de pintar, prescindiendo de oficios y técnicas que se aprenden, solamente mi personalidad de pintor y la expresión mas sincera de mi sensibilidad y creatividad, que es, al fin y al cabo, lo que hace única una obra de arte. Esto me enseñaron los árboles en aquellas vivencias iniciales que tuve de adolescente.

Es imposible atrapar la naturaleza en un lienzo, imposible imitarla, mis obras sólo tratan de comunicar lo que siento al contemplarla. Y mis árboles son una muestra fiel de ello, me gusta verlos estáticos, atormentados, alegres, solitarios, frondosos, secos, jóvenes o avejentados,... pero siempre llenos de vida, color y luz.

Terminaré con unos versos de Pablo Neruda,  unos versos que hago míos:

una hoja
que me cayó en el pecho,
una hoja del árbol
de la vida
que hizo nido y cantó,
que echó raíces,
que dio flores y frutos.




Bocetando "El árbol de la vida" ayer mismo.































martes, 30 de enero de 2018

Preparado para la nueva etapa

Eduardo Beltrán García de Leaniz / Madrid


Ya he empezado a barnizar las últimas obras, después de varios meses de secado, pues me gusta que los pigmentos naturales que utilizo se hayan asentado perfectamente en las telas. Esto permite que los colores estén siempre brillantes,  a pesar del paso inexorable del tiempo.

Este es un paso importante para mi en el actual estado de cosas, un buen momento preparatorio para los nuevos proyectos de óleos, y también para las nuevas ideas de dibujos y bocetos a lápiz, tizas Pitt, barras de carbón natural y lápices grasos, materiales que ya forman parte de mi nuevo equipo, y que seguro me harán sentir vivo de nuevo.

Coger con fuerza esta nueva etapa que se abre después de meses de incertidumbre y desesperanza es crucial para mi y mi pintura, que la he tenido bastante abandonada últimamente (¡cuántos abandonos en los últimos 4 años!). Es importante, porque significa que la energía va retornando a mi ser, lo que indica un fuerte deseo de seguir plasmando la belleza tal como yo la entiendo, y tratándose de la naturaleza, intentar describirla sin ninguna pretensión de emularla, pues la naturaleza es inimitable. Cada uno la tiene que ver con sus propios ojos, evitando tópicos y estructuras ya preconcebidas en imponentes documentales televisivos. Nada es igual cuando contemplamos in situ la grandiosidad de cualquier entorno natural en todo su esplendor. Cristina, seguro me entenderás, cuando contemplaste el amanecer en Sossusvlei o los troncos sin vida de Deadvlei en el Desierto de Namibia hace poco.

Y si he introducido la naturaleza en este escrito,es porque de sobra es sabido mi amor por los árboles, y la relación que mantengo con ellos, como símbolos y esencia misma de la existencia de este planeta. Ellos son los guardianes de la vida. Respetémoslos. 

Sí, soy bastante Walden.

Hay muchas formas de ver e interpretar el arte, cualquier tipo de arte, pero hay una cosa clara, la creación de una obra de arte, desde las mismas pinturas rupestres en las paredes de las cavernas del Periodo Cuaternario, hasta el más descarado graffiti en alguna de las paredes de nuestras ciudades hoy en día, son la culminación del ingenio artístico de un ser  humano. 

La necesidad de expresarnos encontró uno de sus mayores logros en la plasmación de nuestras ideas y realidades a través de la pintura. Por eso, los árboles siempre formarán parte de  mi obra.




En mi estudio barnizando "El bosque encantado II"

jueves, 18 de enero de 2018

Fortuny en el Prado

Eduardo Beltrán García de Leaniz / Madrid

Si hay algo que llama poderosamente la atención cuando contemplas la obra de Mariano Fortuny en esta magnífica exposición organizada por el Museo del Prado, es su trabajo como acuarelista y la perfección y precisión de sus dibujos, aparte de sus pinturas al óleo que fueron las que le catapultaron  a su fama internacional como uno de los mejores pintores españoles del siglo XIX.

La minuciosidad, la expresividad desbordante  y la precisión de su trazo lo convierten en un artista brillante, inigualable, que cultivo diversas técnicas con una perfección absoluta. Es realmente imprescindible observar con detenimiento el preciosismo de los detalles en todas sus obras, y especialmente en sus dibujos a lápiz y acuarela, así como sus óleos de los tipos árabes y sus costumbres en su viaje al Norte de África, en plena guerra hispano-marroquí.

Es de destacar la utilización  que hace de los juegos de luz y la asombrosa precisión en sus pinceladas, que junto con la utilización magistral del color, convierten a sus obras en espacios mágicos llenos de vida, y rodeados de una atmósfera especial.

Siempre me gusta destacar alguna pintura de las exposiciones que visito, pero en esta ocasión me reservo esa licencia, pues todas las obras expuestas de Fortuny necesitan un minucioso detenimiento. Destacaré, eso si, sus dibujos y acuarelas, que lo convirtieron en un gran renovador de estas técnicas en su época.


jueves, 23 de noviembre de 2017

Cuanta cantidad de veneno se puede soportar...

Eduardo Beltrán García de Leaniz / Madrid


A veces me pregunto cuanta cantidad de veneno puede soportar mi cuerpo para conseguir un bien, pues la quimio provoca muchos daños en el organismo, es un remedio que puede sanar y matar al mismo tiempo.

Fue ya una cirugía sumamente agresiva, pero lo que no me esperaba es que fuese a necesitar quimio y radio. Cuando me lo dijeron no me inmuté. Yo ya sabía que este era un camino de esperanzas y peligros, y que para vencer hay que utilizar toda la artillería a nuestro alcance, aunque esto signifique tener que soportar los efectos devastadores del fármaco.

Es una etapa difícil. Cuando te enfrentas a un estado como este en el que te estas jugando tu propia vida, desde el primer momento no dejas de aprender, es como una experiencia extrema, enfrentándote a lo que realmente eres. Y sobre todo es un momento de priorizar lo fundamental, tu tiempo, tus afectos.

La idea principal de este escrito es compartirlo con tantas personas que sufren de lo mismo, intentar superarlo, seguir hacia adelante sin vacilaciones, hablar sin miedo, dar la cara.Y la verdad, cuando llego al hospital por la mañana temprano un día a la semana,  y llega la hora de sentarme en el sillón, me quedo totalmente admirado contemplando los semblantes de todas esas personas alrededor mío que comparten el mismo sufrimiento,  y no veo el más mínimo sentimiento de tristeza, ni de dolor, ni atisbo de desesperación,  están tranquilos,  escuchando música, o leyendo, o con su portátil, o dormitando... como si estuvieran en cualquier sala de espera de un aeropuerto esperando la hora de su vuelo para iniciar un viaje.

En estas salas donde te ponen los ciclos de la quimio la gente entra en silencio, sin temor, sin vacilaciones, enfrentándose con la mas absoluta normalidad a su venenoso y curativo tratamiento. La primera vez fue realmente impactante. Por supuesto no esperaba encontrar a todos esos pacientes llorando su infortunio  por las esquinas, pero tampoco descubrir la paz y tranquilidad que allí se respira. Otra cosa muy distinta es lo que puedan sentir cuando vuelven a sus casas, y se enfrentan en soledad a su padecimiento. Pues el cáncer transforma a las personas, y eso es algo que tienen que entender los que nos rodean.

Tengo la suerte de tener a mi alrededor grandes valedores y grandes apoyos que me transmiten una energía y una fuerza sin igual. Como mi amiga australiana Judith, que cuando me escribe un email me deja totalmente sin palabras, mismamente el email que me escribió anoche es todo un compendio de sabiduría, amor y sinceridad, dándome consejos inteligentes y acertados, algo propio sólo de las grandes mujeres. También mi gran amiga sueca Anna Lena, que con sus constantes llamadas telefónicas me hace sentir fuerte, transmitiéndome siempre su calor, su fuerza y su cariño incondicional. O mi amiga Nieves de Almazán, que siempre me sorprende con sus sentidos emails llenos de bondad, ánimo y esperanza. Y que decir de mi amiga Esther, que viene a casa a hacerme sanaciones, con las cuales siento una paz infinita.También mi amigo Isidoro de Londres, que no para de llamarme continuamente para expresarme su solidaridad y su fortaleza. Las llamadas constantes de Mireya y su optimismo contagioso. Y de Juan Diego no hay adjetivos suficientes para calificarlo. Y tantos otros...

Yes, Judith, you are right when you say: “I feel there is much more for you left to do in this life that you cannot leave us so soon”.  



En mi estudio la semana pasada, empezando de nuevo a pintar.

jueves, 19 de octubre de 2017

Cuando el destino cambia tu vida

Eduardo Beltrán García de Leaniz / Madrid

Desde mi habitación observo el entorno, el sol entrando por la ventana e iluminando mi cara, las sencillas camas blancas de la habitación, el ir y venir del personal sanitario, sentado en un sofá azul de escay oteo el horizonte, las cuatro torres enfrente, el cielo azul de una mañana templada del final del verano madrileño, sensaciones. Saboreo el momento, sin pretensiones, sin planes,  sólo el aquí y el ahora. Y esperando. Es lunes 18 de septiembre.

Si durante los últimos tres años he ido retrasando todos mis proyectos pictóricos y exposiciones internacionales por tantos motivos familiares, como la prioridad de proteger a mi madre, ahora que por fin estaba llegando la ocasión para poder dedicarme a mi pintura y a mi propia vida, el destino me ofrece la más dura de las pruebas,  vistiendo su forma más dramática, injusta y cruel.

No puedo decir que mi cuerpo no me haya estado avisando durante todo ese tiempo de que algo estaba empezando a ir mal y que tenia que parar. Preocupaciones, enfrentamientos, ansiedad, estrés, discusiones,... 

El 19 de septiembre, dia de mi cumpleaños, a las 8:00 de la mañana entré en una sala heladora con dos enormes estrellas luminosas en el techo, tranquilo, sereno, sin miedo, positivo, consciente de la importancia del momento, me dormí al llegar al cinco, y a las 21:30 de la noche me sacaron. Doce horas y media de intervención Whipple, que, sin embargo, no hicieron mella en mi fuerza, pues desperté al poco tiempo, y allí estaba a mi lado mi pareja (no quiero ni imaginar lo que tuvo que pasar solo durante tantas horas de espera), también estaban mi cuñada Mireya y mi sobrino Carlos.

A partir de entonces, el sufrimiento y el dolor se apoderaron de todo mi ser, consiguiendo  cambiarme, pero no derrotarme. Mi fuerza por aferrarme a la vida, junto a la fortaleza de mi cuerpo, hicieron que pudiera continuar adelante, a pesar de tanto dolor, pena, sufrimiento e impotencia. El apoyo y la compañía inseparable de Juan Diego hicieron el resto.

También he intentado aferrarme a la resiliencia como poder de resistencia psicológica para hacer frente a este cambio tan brusco y traumático que me ha traído la vida, pero yo soy más visceral, me guío más por instintos, emociones, energías.

He experimentado durante estos dos últimos meses tantos sentimientos contradictorios, de frustración, de impotencia, de incredulidad, de rabia, de injusticia, ... tambien de paz. He llegado a pensar que todo era fruto de un mal sueño, una pesadilla, y que despertaría en cualquier momento y volvería a sonreír, y ya lo creo que desperté, pero lleno de tubos, mascarilla, oxigeno, vías, palomillas, morfina, goteros, grapas, agujas, sondas, drenajes, ... todo mi cuerpo lacerado y escarnecido.

Lo soporté todo.

Diez días después ya estaba fuera del edificio blanco debido a la buena evolución, un corto periodo de tiempo, inusual me dijeron para una intervención como esa,  pero mi  naturaleza no me abandonó.

Otra cosa es la larga recuperación, y en esto andaba hasta que recibo la última noticia:  el próximo lunes empiezo una nueva andadura, otra terapia, más incertidumbre, más turbación, más desasosiego, más preguntas, más agujas,...  bueno, por lo menos es sólo un día a la semana. 

En fin, luchador hasta el final, con sinceridad y valentía.

Mis más profundo agradecimiento a todas esas maravillosas personas que han estado constantemente pendientes de mi estado y se han preocupado por mi. Gracias por vuestra energía y vuestro valor.



jueves, 14 de septiembre de 2017

Volviendo al retrato

Eduardo Beltrán García de Leaniz / Madrid


Hacía ya mucho tiempo que no pintaba la figura humana, y mas concretamente el retrato, al que siempre me ha gustado  imprimirle una gran carga simbólica que lo caracterice. Me gusta estudiar al personaje que pinto, buscar su psicología, sus gustos, sus aptitudes personales, y plasmarlo en una pintura llena de referencias al protagonista, buscando adentrarme lo más posible en sus sentimientos interiores, en sus anhelos, en su fuerza y en sus debilidades.

Mis retratos o interiores con personajes siempre se han adentrado en un mundo surrealista, onírico, con mucho espacio para la imaginación y la interpretación, y en los que el simbolismo adquiere toda su fuerza.

En este retorno, quizá con fin, quiero reflejarme primero a mi mismo, de perfil, pero sintiendo el pestañeo del ojo izquierdo, y con mi característica barba gris de los últimos tiempos. Quiero pintar un autorretrato nada academicista, ajeno a los gustos convencionales, alejado de afectaciones superfluas, reflejar mi propio status quo, en donde la dirección de la mirada queda en suspenso, perdida hacia un lado, para que el cuadro adquiera la importancia que le quiero conferir.

Un rostro sereno, firme, sin miedo, orgulloso y agradecido de estar aquí y ahora. Como el de un buscado sin recompensa, como el de un cautivo sin cadenas, como el de  un proscrito con país, protegido por las raíces que dan la vida y que se concentran a mi alrededor, en una especie de crisol luminoso, aunque oprimido por decenas de arcillas desvencijadas, que actúan como pesadas losas que se creen triunfantes, fruto de demasiados cambios e inquietudes. 

No trato de idealizarme, sino ser simplemente vital, y estar presente en este preciso momento. Ya en el boceto preparatorio que hice a lapicero a mano alzada se puede intuir este deseo.



En mi estudio, miércoles 13 de septiembre de 2017



Boceto preparatorio a mano alzada 

domingo, 27 de agosto de 2017

A pesar de todo...

Eduardo Beltrán García de Leaniz / Madrid, La Paz


A pesar de todo... VIVE LA VIDA

Escucha esta música mientras lees el texto de abajo




Hace mucho tiempo que decidiste voluntariamente venir a vivir a este planeta con una finalidad

Vivir muchas vidas, muchas experiencias

Sabías que sería duro, muy duro, aún así

Te comprometiste a hacerlo por Amor

Ahora muchas veces lamentas el estar aquí

Porque no recuerdas tu fuerza, tu divinidad

Es el miedo que no te permite darte cuenta

Recuperarás tu poder cuando dejes de tener miedo y de creer que te están manipulando

Durante mucho tiempo has estado experimentando

Proyectando fuera de ti, de tu realidad

Cada uno tiene una misión que llevar a cabo

Tal vez has perdido algo o a alguien

Tal vez estás en un proceso de enfermedad

Tal vez recibiste un duro golpe

Sea cual sea tu experiencia en este momento

Siéntete que ya estás realizando ese trabajo

El secreto de una buena experiencia está en "cómo te lo tomas tú" como vives 

ÁMATE Y VIVE LA VIDA

Siéntete orgulloso de ser como eres

Siéntete afortunado de poder estar aquí y ahora

Las experiencias vividas son muy importantes

Se beneficiarán muchas civilizaciones

Los seres de la galaxia te miran y admiran

Fuiste creado con la intención de hacer algo grande

Lo hemos logrado gracias a todos por ello

Pero aún queda mucho por hacer, mucho por vivir

Pero deber vivirlo desde el AMOR y sin miedo

ÁMATE Y VIVE LA VIDA

Lo vivido en este mundo va a servir para cambiar el curso del universo para siempre

Llegó la hora de que tomes tu responsabilidad

ÁMATE

Ama a la gente que hay a tu alrededor

Comparte y experimenta desde el Amor

ÁMATE Y VIVE LA VIDA

Eres un ser único y muy especial Quiérete

La experiencia está llegando ya a su fin

Relájate y vive la vida

Ha llegado el momento de regresar a tu interior

Dentro de tí está todo lo que necesitas

ÁMATE Y VIVE LA VIDA SIN MIEDO

Coldplay